Zonas comunes

En todas las zonas comunes de la Casona se ha intentado recrear las labores que se realizaban en una casa de labranza con el fin de mostrar la vida rural de nuestros antepasados. Así, explicamos el uso que se daba a cada estancia dentro de la unidad familiar mostrando los aperos relacionados con cada labor y las funciones encomendadas a cada animal albergado en la Casona.

'El Corralito' comprende la cuadra donde se guardaban las cabras y los corderos de leche. Se ha ubicado una chimenea de piedra y tres puertas dobles con ventanales con el fin de poder acceder al jardín directamente desde este salón adyacente a la cafetería y disfrutar de sus maravillosas vistas de la montaña.



'El Corralón' era la cuadra destinada a albergar las ovejas, ahora cafetería.

El corral de la yegua comprende la zona que es el corazón de la Casona, y siempre lo fue, y se ha convertido en comedor anexo a la entrada principal.

Arriba es posible disfrutar de 'El Alto', un salón más con varios sofás para poder hacer reuniones en grupo o conocer otros viajeros bajo un restaurado y singular techo de madera que anteriormente daba cobijo al grano, la paja y el palomar.



Por fin, el jardín de la casona fue una de las eras de la villa de Valgañón donde se realizaba la labor de la trilla que mostramos en detalle. Nuestro jardín es ahora una delicia con sus dos porches, la mesa de piedra bajo el peral, el avellano y el cobertizo con la minipiscina.

Es un placer desayunar o simplemente leer un libro identificando a cada momento y como si de un juego se tratara, sonidos tantas veces olvidados en las urbes: el rebaño de vacas subiendo o bajando del monte, el viento moviendo los chopos junto al río, unos perros ladrando en alguna granja, las ovejas con sus corderitos, algún ciervo berreando al anochecer; olores de miel y hierba recién segada, madera cortada, pinos y bosque, animales al pasar cerca del muro de piedra.